Primer Día de Clase – Nivel Inicial
Martes 3 de Marzo. Tímido amanecer neblinoso y frío. Y llegó el día, pues todo tiene su hora.
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| “Mira. Leonor, pórtate realmente bien este día, bueno?” |
“Recuerdo cuando muy niña, de la mano de mi padre llegué al Colegio por primera vez” |
Y bueno… por la razón o la fuerza. ¡No hay otra! |
Reconfortante es ver regresar al Colegio a estos pequeños brotes, promesitas diminutas, esbozadas esperanzas, adelantos del futuro, cariño entrañable de sus padres, perlitas del Colegio…
Aquí llegan a enrolar la tripulación famosa de un Velero de gloriosa tradición y antepasado.
Bienvenidos a sus primeros pasos, a sus iniciales logros, a sus primeros aprendizajes de sí mismos y su entorno,
Bien vale aquí hoy ese viejo verso peninsular anónimo, que hace hablar a todas las madres de todos los tiempos:
“Ándate de casa, mi pequeño,
aléjate de mí cada mañana
para que seas un niño grande un día,
para que seas un grande con corazón de niño.
Leva anclas de tu casa cada amanecer,
para echarte a la mar,
a la mar de la escuela y del maestro.
Aprende allí a tensar tus jarcias
para esos vientos y mares que en la vida te esperan.
Pequeño mío, si no te empujo a navegar, no crecerás, ni madre sabia para ti seré.
Por eso, erguida tu cabeza y serena la mirada,
agradece traspasar la puerta de tu clase cada día”.
Prof. Esteban Polic´
Publicado 03.03.2009
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