| El pasado Martes 23 de Noviembre (recordatorio del martirio, a inicios del Siglo III, de Santa Cecilia, Patrona Universal de la Música), el Colegio lo ha celebrado con diversas Presentaciones Musicales.
Los cursos desde 1° Básico a IV ° Medio (a través de solistas o grupos), fueron ofreciendo trabajos hechos en clases de Educación Musical en base a un repertorio internacional (tradicional, folklore y clásico).
Causó mucha complacencia y agrado el nivel de logro técnico y artístico alcanzado, congratulándonos por la calidad de alumnos y por las exigencias fuertes en esta asignatura.
Se ha escrito mucho acerca de la Música en sí. Pero si bien algunos animales y aves emiten sonidos melodiosos, trinos, combinaciones de tonos y hasta melodías en ballenas y delfines; sólo el ser humano tiene los extraordinarios dones y herramientas para crear música a nivel superior. Sólo el Hombre la expande, combina, enriquece y potencia extrayendo vibraciones musicales de gran diversidad de fuentes para crear belleza, para describir momentos o lugares, para acompañar coherentemente las diversas situaciones de la vida humana.
Es oportuno señalar que este producir música, (“sonidos domesticados”, como también se la ha definido simpáticamente), conlleva en sí tremendos poderes bipolares para elevar o aplastar, construir o destruir, energizar o desanimar, iluminar o ensombrecer, embellecer o deprimir. Dependerá de la clase de música, la intencionalidad, el objetivo, el tono empleado, el ritmo, la calidad de persona que la compone, las circunstancias, o el para qué y para quién se compone o se canta. Es decir, la Música puede servir a la Luz, como también a las sombras… (por lo demás, cual todas las cosas humanas).
Hasta el Señor Jesús, 2010 años atrás, cantó, bailó y aplaudió las canciones y danzas en las fiestas de su tiempo, de su raza, de su cultura, de su querida patria; cantó y apreció los himnos instrumentados en las Sinagogas y en el Templo de Jerusalén; valoró hasta el humilde gorjeo de los pajarillos de su tierra inmortalizándolos en su Evangelio para siempre.
¿Has olvidado que absolutamente todo el Universo, desde el micro al macro cosmos, es una auténtica y gigantesca mezcolanza de vibraciones, la que percibimos como sólidos, formas, colores, aromas, sonidos, gustos, incluso hasta pensamientos, emociones y sentimientos? O si lo prefieres, TODO es una sola vibración que se llama VIDA. Y dentro de ella, cada uno de nosotros es una nota, una cuerda vibrante… Ojalá podamos ser, junto a otros, un acorde armónico, grato, proactivo, aportando nuestro pequeño plus-valor personal al “Gran Concierto del Universo”, aportando bella y constructivamente al momento histórico que nos tocó vivir. Es nuestra misión trabajada entre todos.
Prof. Esteban Polic´
Depto. de Comunicaciones
Publicado 29.11.2010 |