El Miércoles Santo 31 de Marzo, a través de resumidas Ocho Estaciones, el Ciclo junto a sus profesores se fue desplazando de punto en punto para resaltar ciertos momentos claves de aquel doloroso “Camino de la Cruz” de hace 2000 años atrás.
Cada Curso por separado asumió la representación gráfica y plástica de la Estación preasignada: Jesús es juzgado y condenado a muerte; Jesús lleva su cruz; Jesús cae con la cruz; Jesús se encuentra con su madre; Jesús es ayudado por Simón Cireneo; Jesús se encuentra con la Verónica; Jesús muere en la cruz; Jesús es sepultado.
El resto de alumnas y alumnos vistieron a la usanza de la época representando al pueblo que acompaña a Jesús.
Este tradicional ejercicio recordatorio de oración y espiritualidad cristiana, finalizó en la Capilla para reforzar nuestra fe en Jesús Resucitado. Pues los cristianos no creemos en un Dios muerto sino vivo y resucitado, como le corresponde por naturaleza.
Si Jesús resucitó de la muerte, de allí brota nuestra alegría, nuestra esperanza, nuestra forma positiva de ver y vivir la vida, nuestra decisión de superación, nuestra manera de llevar la cruz diaria, actitud cristiana que debe quedar muy clara desde pequeño.
Gracias a las tías, profesoras y apoderadas que nos acompañaron.
Carmen Celedón Lavín
(Prof. de Religión)
Publicado 31.03.2010 |