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Como un renacimiento del Liceo Alemán de Moneda y Dardignac, rescatamos lo mejor de su casi centenaria tradición que lo hizo famoso como uno de los mejores colegios de Santiago. El Liceo Alemán clásico, aquel que venía desde 1910, se proyecta y “reencarna” en el Liceo Alemán del Verbo Divino; en él resucita transformado, para perdurar por muchos años más en un nuevo colegio. El Liceo Alemán es la semilla del Liceo Alemán del Verbo Divino. A Chicureo llevamos lo mejor de aquel: su fecha de fundación, sus valores y estilo de hacer educación, su mística, su fe y sus exalumnos.
Toda esta dialéctica (entre antiguo y nuevo, tradicional e innovado; entre abandonar y rescatar; entre sepultar y resucitar como la semilla que tiene que morir para engendrar nueva vida, una planta, un árbol o una flor), se expresa en el Logo del Liceo Alemán del Verbo Divino. En el Liceo Alemán fue el águila imperial; en el nuevo, es el mundo envuelto en el interés amoroso de Dios.Es importante destacar que el Logo del nuevo colegio es muy afín y muy parecido al Logo oficial de la Congregación, lo cual constituye un mensaje inequívoco: El Liceo Alemán del Verbo Divino es clara y explícitamente un colegio de la Congregación homónima; y es la Congregación, a través de su Provincia Chilena, la que lo construye y anima.
Aparece el mundo, nítido con sus paralelos y meridianos; el ancho mundo, simplemente el mundo; el hábitat de los hombres y mujeres de nuestro tiempo; el mundo en el cual está inserto. Es Chile, Santiago, el valle de Chicureo. Este nuevo colegio se abre al mundo, especialmente en estos tiempos de globalización e internacionalización que hoy acercan a pueblos y naciones. Es la “aldea global”, histórica esperanza de entendimiento entre los pueblos. En la imagen del globo terráqueo vemos el rostro y el espíritu de la Congregación del Verbo Divino, pues ella es misionera. Ella se siente enviada a todos los pueblos, sin distinción de raza, color, religión o segmento social. El nuevo colegio, siendo un colegio chileno, está abierto a todos, siempre que cumplan las condiciones de ingreso y permanencia en él. Tienen cabida todas las etnias, pueblos y nacionalidades. Respetando su condición de colegio pagado y sus enfoques educativos, son bienvenidos en él todos los niños y niñas, sin discriminaciones, racismos o arribismos. El Liceo Alemán del Verbo Divino pretende ser una maqueta, un plan piloto de una humanidad unida, de un nuevo mundo, en respeto, diálogo y entendimiento. En él, el niño y la niña, el joven y la muchacha aprenden a vivir y compartir con todos, con respeto y sencillez, sin descalificaciones, barreras sociales, burlas o prepotencias. En fin, el Liceo Alemán del Verbo Divino es expresión de la convergencia del mundo contemporáneo. Pues quiere ser abierto y acogedor, misionero y católico (“katholikós” = universal).
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