El globo terráqueo está envuelto y rodeado por una cinta que, a su vez, culmina en la cruz. Es la Cruz de Jesús, signo del amor de Dios por cada hombre, cada alumno, profesor, padre y madre, administrativo, auxiliar y exalumno. Es la Cruz de Jesús, esencia de la fe cristiana, que enaltece la dignidad de cada persona y expresa el amor del Padre Dios por cada una de sus creaturas. La cinta evoca la idea de regalo. El mundo es un regalo, la vida es un regalo, la misión de cada uno es un regalo, la Cruz de Jesús, es decir su amor, es un regalo. Y el regalo por excelencia es Jesús, el Verbo Divino, la Palabra encarnada del Padre, el Hijo de Dios hecho hombre, compañero de ruta y amigo de los hombres. Por esto dice expresamente en la cinta “Verbo Divino”. El Verbo Divino, teológicamente sinónimo del Hijo de Dios, es decir de Jesús, culmina su amor y pasión por el hombre en la entrega, en su Muerte y Resurrección. La cinta, con la Cruz como cúspide, es signo del interés amoroso de Dios por el mundo, por todo hombre y mujer, por cada una de sus creaturas. Para anunciar esta buena noticia a todos los hombres fue fundada la Congregación del Verbo Divino.
De manera que cada alumno y alumna, cada integrante de la Comunidad Educativa, debe sentirse querido y amado por Dios, con un amor personal y profundo. Esto da seguridad para caminar, confianza básica para aceptar los desafíos del aprender y trabajar, autoestima legítima y sana, alegría de vivir, sentimientos de felicidad.
Y como Jesús ama a todos, a todos los alumnos y alumnas, a todo el personal del Colegio, a todos sus apoderados y amigos, cada estamento del Colegio se esfuerza por aceptar al otro en su inconmensurable dignidad, como ser único e irrepetible; por ayudarlo a crecer, a sentirse bien, a integrarlo al grupo de compañeros; por construir una Comunidad Educativa al estilo de la Santísima Trinidad, misterio central de la fe cristiana y del carisma de la Congregación. Respeto, acogida, amabilidad, fraternidad y solidaridad son la vivencia práctica en la vida escolar de cada día, de esta visión de la vida del hombre y de Dios.
Dios ama a todos. Esta frase teológica tiene inmensas repercusiones en el Colegio, en el interactuar diario, en la sala de clase, en el campo deportivo, en los patios, en las actividades complementarias, en los paseos y fiestas. Vivir esta confianza en el Dios de Jesús y mirar al otro como compañero como hermano y amigo: ésta es la utopía pedagógica del Colegio del Verbo Divino, expresada en la cinta que remata en la Cruz.
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